Esta semana empieza la final de la NBA que enfrentará por primera vez a Cleveland Cavaliers y Golden State Warriors, o lo que es lo mismo, a LeBron James y Stephen Curry. Muchos son los aficionados que deseaban ver esta inédita final y a los dos jugadores más en forma de la liga cara a cara. Tras una temporada con multitud de equipos opositando a la final, la regularidad se ha impuesto y ambos han sido apisonadoras en los cruces previos.

 

El MVP contra LeBron

Stephen Curry ha sido el jugador más espectacular durante la liga regular. Con su grandísima estadística de tiro y un juego capaz de desequilibrar al mejor defensor, se ha destapado como el mejor escolta en números y un habitual en la sección de las mejores jugadas.

LeBron James volvió a casa para callar a los críticos. Tras su exitoso paso por Miami Heat, fueron muchos los que criticaron la formación de un equipo lleno de estrellas que quitaba mérito a los triunfos conseguidos. En su regreso a Cleveland ha continuado siendo un jugador determinante y capaz de ganar cualquier partido por sí solo.

Dos estilos de juego en busca del anillo

Si hay algo distinto en ambos equipos es su modo de juego. Los Warriors juegan a mover el balón, buscar posiciones de tiro para Curry o Thompson y encontrar espacios en las defensas; en cambio, Cleveland tiene un juego muy vertical basado en el portento físico de LeBron e Irving. Cada estilo tiene sus seguidores e intenta aprovechar al máximo las ventajas de su plantilla, es innegable que han conseguido dos máquinas de anotar casi perfectas.

Muchos son los motivos para ver la final de la NBA este año, aunque no se sea seguidor del baloncesto, el espectáculo que habrá dentro y fuera de la cancha contentará a cualquier aficionado al deporte.

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