ilumunacion navidad

Muchos de nosotros nos hemos visto tentados, en alguna ocasión, a jugar el papel del Grinch y despotricar un poco acerca de la Navidad. La mezcla entre el estrés, las prisas de última hora para buscar regalos y los roces en los días más señalados cuando se reúnen todos miembros de la familia pueden ocasionar algunos sentimientos negativos relacionados con estas fechas.

 

Sin embargo, lo cierto es que la mayor parte del tiempo no podemos evitar sentirnos incluso ilusionados por la llegada de esta época del año. No sabemos muy bien por qué razón, aunque seguramente todos estos factores que desgranamos a continuación tienen algo que ver:

Vacaciones de Navidad

Es cierto que no todos tienen la suerte de tener vacaciones o días libres durante estas fechas (sobre todo las personas que se dedican al sector de los servicios) pero lo cierto es que tanta festividad termina traduciéndose para muchos en días libres para disfrutar de un poco de más que merecido relax.

Ambiente especial

Uno de los principales aspectos que nos enamoran de estas fechas es el ambiente que se crea. Durante todo el mes previo a las fiestas, las tiendas cambian su decoración y las calles se llenan de esa iluminación navideña de exterior tan fascinante que cambia por completo el escenario. Los comercios están más concurridos y, a pesar de que oscurece mucho antes, el ambiente es innegable: la gente sale para disfrutar de las luces, para comprar los regalos y para disfrutar de esta atmósfera tan especial que se respira en el aire.

Los regalos

Para qué negarlo; nos encanta que nos regalen cosas (aunque no siempre se logra acertar). La ilusión de que tus seres queridos tengan un regalo dirigido a ti y viceversa resulta muy especial, y a pesar de que el espíritu del grinch amenace con reaparecer con términos como “consumismo”, lo cierto es que todos los merecemos algún que otro regalo o capricho al terminar el año.

Las comidas y cenas familiares

Este punto puede resultar conflictivo, y lo sabemos; aunque muchas veces estos encuentros equivalen a pequeñas disputas y sacar rencillas no resueltas, lo cierto es que muchas personas echarían de menos estas reuniones. Son la excusa perfecta para convocar a aquellos que apenas podemos ver durante el resto del año y muchas veces las fiestas derivan en divertidas sesiones de karaoke y juegos de mesa donde todos son capaces de divertirse juntos, aunque sea por una vez al año.

Año nuevo

Y sí, por fin llegamos al último pero no menos importante punto. Una de las mayores fiestas navideñas es Fin de Año; para muchos constituye la oportunidad perfecta para emprender nuevos objetivos, marcarse nuevas metas e incluso partir de cero. El 1 de enero funciona como una perfecta tabla rasa a través de la cual tratar de ser mejores o intentar mejorar nuestras vidas. Y tener esa oportunidad, al menos una vez al año, nos encanta.