El movimiento Maker va velozmente avanzando a nivel global, constituyendo una verdadera revolución en el ámbito de la tecnología.

En un principio, los denominados makers eran quienes se ocupaban de construir tanto sus ordenadores como el software y el hardware, compartiendo cada avance obtenido con el resto de los miembros de su comunidad. Con el tiempo, incorporaron el uso de lo que sería luego una pieza clave dentro de dicho movimiento, la impresora 3D, que ofrece la posibilidad de fabricar de manera inmediata toda clase de objetos tridimensionales. Y todo a bajo coste, lo cual no es un dato menor.

Gracias a este importante avance, la fabricación digital ha permitido pensar en una nueva forma de fabricar, que no va asociada precisamente con las empresas.

Hoy en día, cualquier persona que no cuenta con conocimientos previos en informática puede investigar sobre el tema en Internet y comenzar a fabricar objetos en la cantidad que desee.

De hecho, la comunidad Maker se asienta sobre tres ejes fundamentales:

  • Crear los objetos que deseamos.
  • Compartir los proyectos en la red, para fomentar el espíritu participativo.
  • Publicar en Internet y en las redes sociales, para que tenga mayor alcance.

Impresoras 3D: características

Muy buena resolución y excelente precisión, son algunas de las características que podemos mencionar de una impresora 3D. Con respecto al tamaño del área de impresión, que se mide en milímetros, éste puede variar según se trate de una impresora de bajo coste o de una de uso industrial. En cuanto al tiempo que conlleva el proceso de impresión, dependiendo de lo que se pretenda fabricar, puede ser de varias horas.

Por otro lado, es preciso tener en cuenta también los gastos de impresión, que pueden variar en función al material que se utilice. Uno de los materiales que, por sus propiedades térmicas, suele emplearse para imprimir en tres dimensiones es el plástico. Pero además es importante conocer el valor de los repuestos, ya sea por si se necesita comprar bobinas 3d o cualquier otra pieza.

¿Qué se puede fabricar?

En realidad, gracias a la existencia de esta novedosa tecnología de impresión, pueden fabricarse todo tipo de elementos, ya sea una sola pieza o a gran escala. De modo que su uso es bien variado. De esta manera, la creatividad no tiene límite, por lo que cualquier idea puede ser plasmada.

En general, es común que los arquitectos e ingenieros se valgan de la impresión 3D para la realización de modelos que reflejen sus ideas, porque les permiten evaluar de manera directa si cumplen o no con las características deseadas. Ahorrándose así todo el tiempo que requiere la elaboración manual de prototipos o maquetas.

También, es posible crear moldes en base a diseños digitales para la fabricación de productos finales, como por ejemplo juguetes.

Inclusive, gracias a las ventajas que ofrece, esta nueva tecnología se presenta como una interesante alternativa para la fabricación de productos finales, pues permite la utilización de materiales de menor coste, personalizados y con acabados perfectos.