El director de la cinta de Emma Watson y Dan Stevens, Bill Condon, ha sorprendido a todos con unas declaraciones a la revista ‘Attitude’ en las que explica cuál es el sentido de la historia de “La Bella y la Bestia ”.

En una de sus muchas entrevistas de promoción de la película, el director se ha sincerado: “Cuando estaban terminando ‘La sirenita’, le enseñaron los bocetos a los compositores Alan Menken y Howard Ashman. Ashman se acababa de enterar de que padecía sida, y fue su idea, no solo convertirlo en musical sino también que la Bestia fuera uno de los dos personajes principales; hasta ese momento, era principalmente la historia de Bella la que se iba a contar”, señala Condon.

Howard Ashman (Compositor del film) pasó a la historia de la Hollywood como uno de los primeros hombres abiertamente homosexuales de la industria. Condon reveló que Ashman quería usar la maldición de la Bestia como una metáfora para su propio diagnóstico del VIH y la lucha contra la enfermedad.

“Para él, la historia era una metáfora sobre el SIDA. Él fue maldecido, y esta maldición trajo consigo un gran dolor en las personas que le rodeaban (…) Pero tal vez existía la posibilidad de un milagro, una forma de que la maldición se eliminara”. La Bestia estaba maldita y para deshacerse de su maldición debía encontrar el amor verdadero antes de la caída del último pétalo de la rosa hechizada. Ashman sentía que estaba de alguna manera “maldito” y que esa maldición había traído dolor y sufrimiento a todas las personas que lo amaban y tal vez existía una oportunidad para que un milagro ocurriese y acabase con la maldición de la enfermedad.

Lamentablemente, Howard Ashman no vivió para ver en la pantalla grande su metáfora aplicada en la Bestia, pues falleció cuatro días antes del estreno. Condon explica que esta historia le ha inspirado a crear el primer personaje explícitamente gay de la historia de Disney, Le Fou.