chica tumbada en su sofá durmiendo

Los cambios de hora, como el que tuvo lugar el fin de semana pasado, tienen siempre sus detractores y quienes los apoyan sí o sí. Siempre se habla de que estos cambios en los relojes provocan que tengamos “días más cortos” ¿pero realmente son más cortos por el cambio de hora?

El cambio de hora, realmente no acorta nuestros días, sino que dentro de la estación de invierno cambia una hora de luz que estaría por la tarde, por una hora de luz por la mañana. Aunque todos hablan de que se pierden horas de luz no es cierto, porque los beneficios de tener esa hora de luz en el día durante la mañana son muchos.

Sin duda alguna, el cambio de hora nos influye, pero debemos pensar que es más beneficioso que en realidad perjudicial. Imaginemos que cuando se acerca el invierno, nuestro cuerpo tiende a prepararse para el frío, por eso dormimos más y nos volvemos más perezosos con los cambios de temperatura. El hecho de tener la posibilidad de levantarnos con la luz del sol cuando se cambia la hora, hace que nos levantemos con más energía y que nos cueste menos hacer que nuestro cerebro comience a funcionar a toda máquina, porque los estímulos exteriores nos indican que ya es hora de que estemos activos.

No podemos evitar que nuestro cuerpo se sienta influenciado por los estímulos exteriores, por eso, contar con una hora más de luz durante las mañanas es más beneficioso de lo que pensamos para nuestra mente y para nuestro estado emocional. De esta manera, el propio cambio de hora nos ayuda a sobrellevar el cambio de hora, porque, aunque pueda parecer una idea descabellada, hay mucha gente que se siente más deprimida simplemente por el cambio de estación del año. Seguro que ahora no mirarás con los mismos ojos a los cambios de hora.