Hoy 7 de abril se cumplen 400 años de la muerte de ‘El Greco’, pintor del renacimiento que pasó a la historia a través de sus retratos y lienzos de carácter religioso.

Nacido en Creta, y tras vivir 10 años en Italia, el artista renacentista se estableció en 1577 en Toledo, donde vivió y trabajó el resto de su vida. Es por ello que durante todo este año se han sucedido varios homenajes en España, especialmente en la ciudad toledana.

Con motivo del aniversario se ha publicado además la biografía ‘Historia de un pintor extravagante’, obra del catedrático de Historia del Arte de la Universidad Autónoma de Madrid, Fernando Marías. En el libro se desmienten algunos de los mitos creados en torno a la figura del pintor. Por ejemplo, el artista de Creta «no tenía mucho interés» por la función religiosa de la pintura, a pesar de los numerosos encargos en este campo. «Se forma como un griego ortodoxo, pero tibio y laxo respecto a la religión», explica el autor del libro.

Con respecto a su libro el autor ha explicado que «hay que recuperar una imagen más completa y compleja del artista, más verídica desde el punto de vista histórico, porque es algo que le adeudamos. Que la imagen se pliegue más a los deseos de ‘El Greco’, reflejando la suya propia y no la nuestra del año 1900».

El autor del libro destaca la predilección del artista por la belleza, de hecho según se recoge en algunos escritos del pintor “la belleza lo abrasa todo”.

El artista se trasladó a España atraído por las posibilidades de la obra de El Escorial, pero su carácter altivo le llevó a ganarse algunos enemigos y a granjearse una relación algo tibia con la Iglesia. Se trata de una época caracterizada por la llegada de diversos artistas extranjeros al país, mano de obra y de calidad, por lo que la llegada del Greco a España no supuso una excesiva atención en aquel entonces.

En los últimos días de su vida ‘El Greco’ se retiró a una ciudad de Toledo donde se dedicó a la búsqueda de la belleza “en un reflejo o en un atardecer” y a volver a sus raíces bizantinas.

 

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